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viernes, 6 de febrero de 2015

¿Cuánto valor hay que reunir para pronunciar una palabra?



He asistido a muchas reuniones donde se trataban de nuevos proyectos, mejoras, soluciones ... que requerían de algún tipo de inversión (o gasto).

En un momento dado, alguien pronunciaba la frase: 
"Eso cuesta mucho"
y, al abrigo de un cargo de responsabilidad, o de una ganada fama de experto en su materia, la afirmación se daba como veraz. Al igual que en el juego de "Hundir la Flota", la propuesta quedaba "tocada y hundida".

Sin embargo, desde hace algún tiempo, cuando escucho esta frase, u otra similar, automáticamente pregunto:
"Exactamente, ¿cuánto?"
Casi nunca he recibido contestación a esa pregunta. Sí vaguedades. Sí miradas estupefactas. Sí actitud defensiva, casi diría, en la mayoría de los casos.

Pero no la respuesta. 

Y con el tiempo, al ir haciendo la pregunta, me he dado cuenta de que lo que marca la diferencia no es la pregunta en si, sino la palabra "exactamente".

Exactamente, ¿cual es ese tema urgente por el que no puedes ocuparte?
Exactamente, ¿porqué no se ha realizado el trabajo?
Exactamente, ¿porqué no se ha informado del retraso?
Exactamente, ¿quien ha dicho tal o cual cosa?
Exactamente, ¿ha dicho eso?
Exactamente, ¿donde está el problema?

Lo que lo hace tan diferente al resto es la intención de llegar al fondo del asunto, de saber realmente porqué, y sobre todo, esa palabra envía el mensaje de "aquí no vale cualquier respuesta". 

El trabajo duro no es realizar la pregunta, sino reunir el valor para preguntar en voz alta, interponiendo la palabra "exactamente". El valor de enviar el mensaje "lo siento: esto es importante y por ello, sólo es válida una respuesta clara a la pregunta"

En más de una ocasión no he pronunciado la palabra "exactamente", y francamente, me arrepiento, porque pienso que dejado que la mediocridad se saliese con la suya frente a la intención, cuando, menos, de hacer algo que mereciese la pena, o simplemente, de no formar parte de la masa cuya identidad le dice "nada va a cambiar". 

Como puedes leer en la descripción de este blog, creo que las cosas sencillas, las pequeñas cosas, marcan la diferencia. Desde luego, "exactamente", esta está en mi lista.

*************

Hace ya un tiempo que no escribía en mi blog, y te agradezco que hayas leído esta entrada, así como los que han seguido entrando en el mismo a pesar de no había nada nuevo.

Muchas gracias a todos, y como siempre os digo, vuestro feedback es un regalo. Hacedmelo llegar (por favor). Gracias de nuevo. 


domingo, 23 de noviembre de 2014

Cuanto más importante sea, menos probabilidades hay de que alguien lo haga por ti



En un ocasión leí que Lee Iaccoca les comentaba a sus directivos que, cuando uno de sus colaboradores no ejecutase una tarea asignada en la manera esperada, le hiciesen la siguiente pregunta:
Si tu vida dependiera de ello, ¿serías capaz de realizar esa tarea?
Si la respuesta era afirmativa, entonces la causa del resultado era la falta de motivación. Si la respuesta era negativa, la causa era la falta de formación.

Probablemente es un enfoque un demasiado simplificado, pero como en tantas cosas en la vida, la respuesta más sencilla es la más probable.

Parafraseando a Lee,
Si tu empleo dependiera de ello, ¿dejarías una tarea importante en manos de otra persona? 
Si la respuesta es afirmativa, es que no lo has pensado detenidamente.

Las tareas importantes, las que realmente marcan la diferencia y de las que depende tu ser o no ser, nadie las va a ejecutar mejor que tu. Nadie va a entrar en los detalles tanto como tu. Nadie, absolutamente nadie, se va a "poner en tus zapatos" y a "caminar por ti".

Si esperas que alguien venga con la "solución mágica" en el último momento, si confías en que alguien realizará esa tarea dura (que tan poco te gusta, pero que sólo a ti te corresponde hacer), si fías tu futuro a que los demás resuelvan los problemas, sinceramente, creo que más pronto que tarde descubrirás lo decepcionante que es el mundo real.

Todo lo anterior sólo pasa en las películas ... y cada vez menos ...

Pero, por contra, siempre tenemos la capacidad de tomar otra decisión: la de ponernos en pie y avanzar, en lugar de quedarnos sentado esperando. Siempre hay otra opción: como decía el sabio anónimo:
"Si ha de suceder, me toca a mi hacerlo posible"
Seguro que lo anterior ya lo sabes, pero nunca viene de más el recordar una de esas cosas que con cierta frecuencia, todos olvidamos.

Espero que te haya gustado el post. Si es así, como si es lo contrario, estaré encantado de saberlo.
Gracias por tu tiempo.




domingo, 16 de noviembre de 2014

El trabajo duro ya no es lo que era: ahora es diferente.



Coincido con Seth (Godin): según Seth, el trabajo duro ya no es lo que era.

Antes, el trabajo duro era trabajar mucho: muchas horas, con mucho ahínco; normalmente, un trabajo muy físico o, dentro del intelectual, de mucha perseverancia, rutinario, ....

Siguiendo con la "provocación" de Seth, el trabajo duro, hoy en día, es hacer lo que nadie quiere hacer, y que resulta emocionalmente, complicado.

Desde esa óptica, me vienen a la cabeza una serie de trabajos duros como:

  • Decir la verdad (al menos la tuya), siempre, y en cualquier circunstancia. Prefiero la verdad desnuda, a la mejor vestida de las mentiras.
  • Tener el valor para decir lo que hay que decir, en lugar de callarse y dejar que otros carguen con la responsabilidad, o simplemente, que todo siga igual, aún cuando sabes que la situación no es buena, a largo plazo, para nadie.
  • Decidir qué es lo que queremos ser, actuar en consecuencia y en ese momento, aceptar lo bueno, y lo malo que toda elección tiene. Como decía un antiguo profesor (y creo que esto es lo único valioso que aprendí con él en dos años de estudio): "todo en la vida tiene alguna ventaja y muchos inconvenientes".
  • Pedir perdón. Eso duele mucho, pero más duele ver la mezquindad de los que con tal de no disculparse jamás por sus errores, son capaces de "defender", con cualquier tipo de malas artes, la inmadurez de su personalidad.
  • Dejar sin escribir ese e-mail y discutir ese tema que tanto te molesta cara a cara. Lo fácil es escudarse en "yo ya escribí un mail", en lugar de intentar resolver, frente a frente, el problema.
  • Hacer esa "llamada de los tres minutos", que hace que se rompa una dinámica negativa, pero que implica que tú das el primer paso, cuando probablemente, no te has buscado el problema, y donde quizá, tengas que "contar hasta cien", para no reaccionar ante alguna que otra acusación.
  • Hacer algo: siempre es más fácil "que lo haga otro, porque ese no es mi trabajo", "preocuparse, en lugar de ocuparse", o "para lo que me pagan, bastante hago", o el más que socorrido "que lo haga el jefe, que por el pastón que le pagarán ...".
  • No conformarse. Aspirar siempre, a ser la mejor versión de uno mismo.
  • No prometer lo que no tienes la total seguridad que puedes cumplir. La desilusión que generas, cuando no cumples, tiene un coste brutal en tu marca personal. 
  • Decir NO.
El nuevo escenario de los que toman el control, y por tanto, la responsabilidad de lo que les ocurre, exige de la capacidad de gestionar esos momentos emocionalmente difíciles. 

Nada que merezca la pena es gratis, y el trabajo duro siempre tiene su recompensa. 

Hoy en día, el "emocionalmente" duro es el que realmente marca la diferencia.

*****************
Sé que casi nunca damos feedback de los post que leemos. Esta vez espero ser el afortunado de la "excepción que confirma la regla", y me hagas llegar tus comentarios.

Un millón de gracias por adelantado.

martes, 23 de septiembre de 2014

Me gustan los Post-it originales


Quizá por eso de que un Post-it es tan sencillo como el "mecanismo de un chupete", es tan utilizado. 

Sencillo: un trocito de papel, en colores, que se puede pegar y despegar, y en el puedes anotar tus ideas para agruparlas, clasificarlas, darles prioridad colocándoles en uno u otro lugar ....

Gracias, 3M por el invento (Nota: este post NO está patrocinado ....).

Sin embargo, como casi todo, el Post-it tiene sus competidores "low-price": post-it de segunda división cuyos dudosos atributos son:

1.- No pegan.
2.- La tinta del rotulador no se fija de inmediato.
3.- No se puede escribir en la banda superior, porque los restos de cola del post-it anterior en el taco no permiten que la tinta se absorba.
4.- Se curvan
5.- Hasta los colores del papelito son "apagados".
6.- Son baratos (Nota: faltaría más que fuesen caros !!!)

Ya es difícil hacerlo tan mal en tan poca cosa.

Sin embargo, es así: la calidad no importa demasiado, y hay que reducir costes. Y qué mejor manera que empezar con un simple taco de post-its. Tan ridículo como inútil.

Por eso, me gustan los post-it originales ... y en general, todo lo genuino porque ...
  • ... alguien ha puesto su energía y empeño en hacerlo posible
  • ... el que lo experimenta, lo reconoce.
  • ... siempre es más difícil ser diferente.

Y NO me gustan las imitaciones, porque NO me gusta lo que es ... 

  • ...  más barato, como principal, o incluso, único atributo. 
  • ... de calidad estándar, sea cual sea ese estándar.
  • ... indiferente, uno más, con un simple parecido al original.

Y ahora cambia la palabra "post-it" por persona, líder, cariño, belleza, amor, sonrisa, compromiso, humor, pasión, preocupación, pizza, amistad, boli Bic, .... 

¿Sigues pensando que a ti te da lo mismo un "post-it" original que uno "low-price"?

Mensaje para los "low-price":



domingo, 21 de septiembre de 2014

Y lo peor es que el billete no era falso.



Era sábado por la tarde. Necesita comprar un artículo que se me había olvidado en la compra habitual, de pequeño importe, así que entré en un supermercado. Elegí lo que necesitaba y me dirigí a la caja. No tardé ni tres minutos en entrar y estar en frente de la cajera, dispuesto a pagar. 

Al solicitarme el importe, le entregué un billete de 10 euros. Lo tomó, y ante mi atónita mirada, se puso a mirarlo al trasluz, a tocarlo, a inspeccionarlo visualmente, ... es decir, a comprobar si el billete era auténtico.

Me devolvió unas monedas, y un billete de 5 euros.

Delante de ella, me puse a mirarlo al trasluz, a tocarlo, a inspeccionarlo visualmente, ... es decir, a comprobar si su billete era auténtico, ... ante su sorpresa y la del resto de clientes que esperaban en la cola de la caja.

Desde luego, dada la cantidad de falsificaciones que circulan, un establecimiento necesita comprobar si un billete es, o no, falso. Sin embargo, realizar ese ejercicio delante de un cliente, transmite un pésima imagen de establecimiento. 

La clase de gesto que te dice "no me fío de ti". 

Minar la confianza del cliente no suele ser una buena estrategia para que el cliente vuelva. Mi padre me decía: "Hijo, el hombre que no se fía, no es de fiar". 

La cajera, desde luego, no tiene la culpa de que nadie la haya provisto del aparatito que detecta falsificaciones. Tampoco de que se le haya dado la responsabilidad de evitar fraudes. 

Supongo que alguien en una mesa ha pensado que lo mejor es simplemente, que haga una "comprobación casera" delante del cliente, que en mi caso, acabo con toda intención de volver al establecimiento.

Si el billete hubiera sido falso, y lo hubiesen aceptado sin más, les hubiera salido más barato, créanme. La confianza tiene su retorno de inversión.

El cliente decide en cada pequeño detalle, pero sobre todo, en la interacción con el personal que le atiende. Desconozco cuanto suma el fraude por falsificaciones, pero estoy seguro de que no soy el único cliente ofendido por esa práctica de comprobación. 

Es más, si tan frecuente es la falsificación, ¿por qué no ponen un aparato de detección, y así, evitan a los empleados el tener que enfrentarse al cliente por una valoración subjetiva de lo que es (o no) falso?

Al final, si la contabilidad importa más que las personas (ya sean clientes, o trabajadores) el resultado suele ser menos positivo de lo esperado para el negocio. 

Y al final de todo, lo que queda es que el establecimiento ha perdido un cliente a cambio de nada. El billete, simplemente, no era falso.

miércoles, 17 de septiembre de 2014

Cómo presentar una oportunidad ... a partir de un problema




Seamos realistas: un jefe, de manera consciente o inconsciente, tiene en su cabeza un “indicador de andar por casa” de la cantidad de problemas que cada uno de sus colaboradores le resuelve y de cuántos “le echa a la espalda”. Si el balance es positivo, perfecto. Si no, el colaborador debería de ir buscando soluciones …

Dado que, como “materia prima”, los problemas son una fuente sostenible (antes se acabará la energía solar que los problemas ...)  los que nos dedicamos a la gestión tenemos un porvenir excelente … siempre y cuando, seamos capaces de encontrar la oportunidad que hay detrás de todo problema y de que ese balance, del que antes hablaba, permanezca en positivo el máximo plazo posible.

Te sugiero tres pasos sencillos para plantear la oportunidad que todo problema esconde.

1.- Sé específico: define con claridad cuál es el problema.
Este paso es tan obvio, como obviado en muchas ocasiones (aunque te parezca increíble). 

Sé objetivo con los datos y hechos que le presentas, y no te andes por las ramas. Enuncia, de manera inequívoca, lo que consideras que es el problema . 

Resulta paradójico que lo que tú ves como un “problemón”, tu jefe lo ve como un “problemilla”, o justamente al contrario, lo que denota que uno de los dos tiene bastante más información y/o conocimiento que el otro sobre el impacto del asunto.

Cuidado: algunos jefes tienen auténtica aversión a los problemas. Si este es el caso en el que te encuentras, sugiero que tu introducción a la conversación deje claro que vienes a plantear una mejora a un "tema que no parece estar muy bien resuelto" (ni se te ocurra nombrar la palabra tabú: problema). Eso hará que tu jefe aplace el juicio y te permita llegar hasta el final de tu exposición sin "matar al mensajero".

2.- Propón tu solución.
Jamás te quedes en el enunciado del problema. Plantea la oportunidad que se esconde él.

Lo habitual es que tengas varias opciones, y además, un orden de preferencia para cada una de ellas.

Tu jefe es humano (sí, aunque no lo creas a veces) y tiene su manera subjetiva de ver las cosas, lo que se plasma en su estilo de dirección.  Conociéndolo, integra en tus propuestas sus temores, sus necesidades, lo que su entorno le comentará, … 

Explícale si te has enfrentado a un problema similar, cómo lo atacaste y cuál fue el resultado. Tu experiencia. Si no la tienes, otras experiencias que te hayan servido como referencia en la solución.

Del abanico de soluciones, dale el orden de preferencia y con qué criterios lo has ordenado. En este punto, es muy importante mostrar las implicaciones que tienen las soluciones, tanto en él, como en el resto de la organización. No existen acciones neutras, y como me dijo un antiguo profesor: "todo tiene alguna ventaja, y muchos inconvenientes".

Es posible que, en el diálogo sobre las opciones, surja alguna que no hayas contemplado. Perfecto. En cualquier caso, tú has sido el detonante de esa nueva opción, al presentar las anteriores. Que no te preocupe lo más mínimo si no supiste verla: no se puede ser perfecto, y desde luego, has hecho mucho más que los que no hacen nada por mejorar.

3.- Acepta tu responsabilidad.
Lo que definitivamente hará que tus propuestas ganen credibilidad será mostrando tu compromiso con la solución que planteas.

Ver un problema, proponer una solución y además, mostrar compromiso, demostrará tu control sobre el tema y te hará merecedor de la confianza para que disponer de la autoridad y recursos para ejecutarla.

Aceptar tu responsabilidad, "simplemente", significa ponerte al frente del trabajo de campo para resolver el tema, y si falla, ser quien traiga las nuevas alternativas hasta que el problema desaparezca.

¿Te ha parecido interesante el post? Déjanos un comentario para que podamos saberlo. Muchas gracias por tu tiempo.



miércoles, 10 de septiembre de 2014

10 consejos sobre cómo triunfar en los primeros 100 días de tu nuevo puesto / 10 tips on how to succeed in the first 100 days of your new position.



*** English Version Above ***

En mis 20 años de carrera profesional, he tenido ocasión de trabajar en varias organizaciones. Cuando uno aterriza en nuevo entorno, lo único seguro es que no hay nada seguro: allí donde llegas, tienes que valorar rápidamente el entorno, crear tu plan de acción y posteriormente, ejecutarlo.

¿En cuánto tiempo? 100 días. Más tiempo hará que te mimetices con el entorno y pierdas el factor de novedad que te confiere tu aterrizaje. Esos primeros 100 días, en muchos casos, marcarán el posterior desarrollo de tu carrera.

¿Cuáles son los factores clave (en mi modesta opinión) para triunfar en esos 100 primeros días?

1.- Observa y escucha. Todos tenemos nuestro esquema mental de cómo deberían de ser las cosas. Sin embargo, cuando algo se hace de una manera, tiene un porqué. Lo primero es recoger toda la información posible: datos, opiniones, hechos contrastados, …. Que te ayuden a dibujar el mapa de dónde te encuentras. No escuches para corroborar lo que piensas, sino que simplemente, capta el nuevo entorno en el que te mueves. Escucha la voz de la experiencia y no juzgues. Date tu tiempo.

2- Respeto. El traer ideas frescas y aires de cambio no es incompatible con mostrar respeto por lo realizado hasta ese momento. Mostrando respeto sincero harás que los que están allí también muestren respeto por las nuevas ideas que más adelante, expondrás.


3.- Ten humildad y "entra suave". Seguro que tienes ideas excelentes, pero no todo el mundo abraza el cambio tan rápidamente como a ti te gustaría. Si fuerzas mucho los cambios, puede que al final, los retrases por la habitual resistencia al cambio (puro pánico, en muchos casos). Además, ninguno estamos en posesión de la verdad: entrando con humildad y paso a paso, te permitirá poder modificar, en caso necesario, cómo despliegas tu estrategia.

4.- Crea un equipo. Si quieres avanzar rápido, ve solo. Si quieres llegar lejos, ve acompañado. Recuerda: un jefe se la juega con su equipo.

5.- Conoce a tu equipo: sus valores y conocimientos. Es fundamental que conozcas lo que puedes esperar de tu equipo, dado que ellos han de ser tu “núcleo duro” en tu nueva andadura. No les pidas más de lo que pueden dar, ni les ofrezcas menos de lo que desean. Recuerda (otra vez): un jefe se la juega con su equipo.

6.- Gestiona tus relaciones de manera profesional. Tanto con tus jefes/superiores jerárquicos, como con tus colegas o miembros de tu equipo, los "amiguismos", simplemente, sobran.

7.- Confianza, nunca miedo. El miedo tiene “las patitas” muy cortas. En lo inmediato, puede funcionar, pero a largo plazo, el efecto es devastador. Crea lazos de confianza. Es un depósito de renta segura.

8.- Comunica: Explica por qué haces lo que haces.  Recuerda que aunque tú tendrás, muy probablemente, las cosas claras en tu cabeza, no todo el mundo lo tendrá tan claro, si no se lo cuentas. La incertidumbre es una pésima compañera de viaje, y muy poco amiga de la eficacia: haz que todo el mundo sepa exactamente hacia dónde se va, y porqué.

9.- Transparencia y honradez. Todos entendemos las malas noticias, pero no las mentiras. Comunica lo que ocurre, de manera transparente. Sin tapujos.

10.- Haz, haz, haz. Al final, se esperan de ti resultados. Una vez que tienes claro tu plan, avanza. El único que no se equivoca es el que no hace nada, y eso, seguro que no es lo que esperan de ti.

¿Te ha parecido interesante?¿Añadirías (o quitarías) algún punto? Déjanos un comentario con tus puntos de vista. Gracias.

*******
During my career (20 years now), I have had the opportunity to work in various organizations. When you land in the new environment, the only certainty is that nothing is certain: wherever you arrive, you have to quickly assess the environment, create your action plan and then, execute it.

How soon? 100 days. If it takes more time, probably, you will mimetice with the environment and miss the novelty factor that your landing, gives you. Those first 100 days, in many cases, will mark the further development of your career.


What are the key factors (in my humble opinion) to succeed in those first 100 days?

1. Watch and listen. We all have our mental picture of how things should be. However, when something is done in a dtermined way, it is due to a reason. First thing first: collect all possible information: data, opinions, contrasting facts. ... It will help you “draw a map” of where you are. Do not listen to corroborate what you think, but simply captures the new environment in which you move. Listen to the voice of experience and do not judge. Take your time.

2 .- Respect. Bringing fresh ideas and winds of change is not inconsistent with showing respect for what was made ​​so far. Showing sincere respect to those who were there, will make them show respect for the new ideas that later on, you will expose them.


3.- Be humble and “land soft”. No doubt you have good ideas but not everyone embraces change as quickly as you'd like. If  you force too much the changes, it may ultimately delay them, due to the usual resistance to change (pure panic, in many cases). Furthermore, none of us are in possession of the truth. With humility and entering step by step will allow you to modify, if necessary, how you deploy your strategy.

4.- Create a team. If you want to move fast, go alone. If you want to go far, go together.

5. Know your team: their values ​​and knowledge. It is essential that you know what you can expect from your team, since they have to be your "core" in your new career. Do not ask them more than they can give, and do not offer them less than what they want.


6. Manage your relationships professionally. Both with your bosses / superiors, and with your colleagues or your team members, you must simply eradicate the "cronyism"

7.- Trust, never fear. Fear has very short "paws". In the short term, it may work, but in the long term, the effect is devastating. Creates bonds of trust. It is a deposit to secure income.

8.- Communicate: Explain why you do what you do. Remember that although you'll most likely have the things clear in your head, not everyone will have it so clear, if you do not tell them. Uncertainty is a bad traveling companion, and very little effectiveness friend: let the whole world know exactly where you are going, and why.

9.- Transparency and honesty. We all understand the bad news, but not lies. Communicate what happens transparently. Openly.

10.-Do, do, do. In the end, you expect results. Once you are clear about your plan, progress. The only one who does not make mistakes is the one who does nothing, and that, it sure is not what they expect from you.


Do you find it interesting? Would you add (or remove) anything? Leave us a comment with your views. Thank you.

viernes, 29 de agosto de 2014

Nobody hurts you. Only you hurt yourself. /Nadie te hace daño. Sólo tu mismo.



*** English versión / Versión española abajo ***

As committed yesterday, the other powerful idea I got from that nearly forgotten interpersonal skills training course, was:

Nobody hurts you. Only you hurt yourself.

The explanation is simple: our internal voice, our devils, is the ones who hurt us. Those devils talk us (all of us) and create an internal world where we are hurt.

Sometimes we give the power to other people to hurt us (the devils do extra working hours …). Sometimes, other’s comments have nothing to do with us: we do not pay even one single second of our time. Rubbish. It is our decision: if we get influenced, hurt (or not) by others.

The way we see the world is sieving by our thoughts … but the real world is not necessarily so: when, suddenly, the sieve of our thoughts is eliminated, we see the reality. Sometimes the reality is even worse, but many, it has nothing to do with our vision.

Our humor is only determined by us. Unless you want it, don´t give others the power to determine it.

******
Lo prometido es deuda: tal y como me comprometí ayer, la otra idea poderosa que saqué de ese curso de formación en habilidades interpersonal (casi olvidado), fue: 
Nadie te hace daño. Sólo tu mismo. 
La explicación es simple: nuestra voz interna, nuestros demonios, es la que nos hace daño. Esos demonios nos hablan (a todos) y crean un mundo interno donde nos hacemos daño.

A veces le damos el poder a otras personas para hacernos daño (los demonios hacen horas extras ...). Otras, esos mismos comentarios no tienen influencia alguna: no les prestamos ni un solo segundo de nuestro tiempo. Malo. Es nuestra decisión: si nos dejamos influenciar, y nos hacemos daño (o no) por lo que otros dicen.


La forma en que vemos el mundo está tamizada por nuestros pensamientos ... pero el mundo real no es necesariamente así: cuando, de repente, se elimina el tamiz de nuestro pensamiento, vemos la realidad. La realidad, a veces, es incluso peor aunque en la mayoría de los casos, la realidad no tiene nada que ver con nuestra visión. 


Sólo nosotros determinamos nuestro estado de ánimo. A menos que tú lo desees, no le des a otros el enorme poder de influenciarlo.

jueves, 28 de agosto de 2014

No one convince others; just influence / Nadie convence; sólo influye.

*** English Version / Versión Española más abajo ***

I went to a training course of interpersonal skills. I presume the course was good enough, mainly, because I do not remember anything of it … except two simple, but powerful ideas.

“You cannot convince others, just influence”.

What?

I had tried hard all my life to convince others to do something (implement new procedures or metrics, control their products, challenge the status quo, …), and after paying an (important) amount of euros, the speaker told us we cannot convince.
Would you give my money back?

Well … after thinking twice, the mantra is correct: we convince ourselves. Nobody can convince others. People can influence with their words, their acts, their examples,  … but it is our personal decision to get convinced, and act accordingly.

We can be forced to do something. True. But we will not do by being convinced. We will do by pure imposition. Period.

The long term success comes when people is convinced and act accordingly … It has a problem: trying to influence others, the success is not warrantee: even if you have the best intention, the receivers of your message will have the last word to decide if they will get convinced, or not. That is the point where what you say is important, yes, but less than what you do: Lead by example.

On the other side of the coin, when somebody acts in a determined manner, it is his personal decision, not yours. For the good and the bad, we are accountable of our own decisions.

So, if you want to lead, get followers, and influence them:
  •         Prepare your communication. That is the crucial part of this “game”. The emotional part of our speech influence others more than the rational one. Both are needed, yes, but keep in mind what moves us.
  •       Be 100% honest in your speech. Sooner than later, all we detect liars.
  •       Keep in mind success is not warranted. If you do not get it, revise what could be improved in the previous two steps.

Two simple, but powerful ideas. The first: You cannot convince others, just influence. The second one, tomorrow….


Thanks a lot for the time you have devoted to read this post. I´m eager to interact with you. Your feedback is a gift. Thanks for all. 

*******

Fui a un curso de formación de habilidades interpersonales. Supongo que el curso era bastante bueno, sobre todo, porque yo no recuerdo nada de él ... excepto dos ideas simples, pero poderosas. 


"No se puede convencer a los demás, sólo influenciarlos".

¿Qué?


Yo había tratado toda mi vida de convencer a otros paraa hacer algo (poner en práctica nuevos procedimientos o métricas, controlar sus productos, desafiar el status quo, ...), y después de pagar una (importante) cantidad de euros, el orador nos dijo que no podemos convencer a otros. 


¿Le devolvería mi dinero, por favor?



Bueno ... después de pensarlo dos veces, el mantra es correcto: nos convencemos a nosotros mismos. Nadie puede convencer a los demás. Las personas pueden influir con sus palabras, sus actos, sus ejemplos, ... pero es nuestra decisión personal "el ser convencido", y actuar en consecuencia.

Podemos vernos obligados a hacer algo. Cierto.  Pero no lo haremos por convicción. Lo haremos por pura imposición. Punto.


El éxito a largo plazo viene cuando la gente está convencida y actuar en consecuencia ... Esto tiene un problema: cuando se intenta influir en los demás, el éxito no está garantizado: incluso si tienes la mejor intención, los receptores de tu mensaje tendrá la última palabra para decidir si van a quedar convencidos, o no. 



Ese es el punto en el que lo que se dice es importante, sí, pero menos que lo que realmente se hace: predicar con el ejemplo.

En la otra cara de la moneda, cuando alguien actúa de una determinada manera, es su decisión personal, no la tuya. Para lo bueno y lo malo, somos responsables de nuestras propias decisiones. 


Así que, si quieres liderar, conseguir seguidores, e influir en ellos: 

  • Prepara tu comunicación. Esa es la parte crucial de este "juego". La parte emocional de nuestro discurso influye en los demás más que la racional. Ambas son necesarias, sí, pero ten en cuenta lo que nos mueve. 
  • Se sincero al 100% en tu discurso. Más pronto que tarde, todos detectamos a los mentirosos. 
  • Ten en mente que el éxito no está garantizado. Si no lo consigues, revisa lo que podría mejorarse en los dos pasos anteriores.
Dos ideas simples, pero poderosas. La primera: no se puede convencer a los demás, sólo influencia. La segunda, mañana .... 

Muchas gracias por el tiempo que has dedicado a leer este post. Me encantaría recibir tu feedback. Tus comentarios son un regalo. Gracias por todo.

miércoles, 27 de agosto de 2014

Values matter: 5 reasons why transparency brings money. Los valores importan: 5 razones por los cuales la transparencia es rentable.



*** English Version / Versión Española más abajo ***

Transparency …

1 … breaks down silo structures, so …
… facilitates organization efficiency

2 … Increases each other’s trust and mutual accountability, so …
… reinforces a sense of common purpose

3 … Makes problems visible to everybody, so …
… triggers improvement

4 … Improves labor climate, so …
… enables talent acquisition and retention

5 … Diminishes “political talk” , so …
… Increases productivity

**** Versión Española  / Versión inglesa arriba ***

La transparencia …
1 … derriba los silos organizacionales, por lo que …
… facilita la eficiencia de la organización

2 … aumenta la confianza mutual y la rendición de cuentas, por lo que …
… refuerza el sentido de un propósito común

3 … hace que los problemas sean visibles para todos, por lo que …
… dispara la mejora

4 … mejora el clima laboral, por lo que
… facilita la adquisición y retención de talento

5 … Disminuye el politiqueo, por lo que

… aumenta la productividad

martes, 26 de agosto de 2014

If it has to be done .... Why don´t you do it? / Si se tiene que hacer, ¿Porqué no lo haces?

*** English Version / Versión Española más abajo ***

An old boss told me once: "Ramón, there are just o kind of workers: the ones who tell what they are going to do, .... and those who really does it".

As simple as this: some people sell ideas very well. An excellent skill. Nice talks and Power point slides support everything. 

However, all we have good ideas (no doubt). An the (key) question is: If it has to be done .... Why don´t you do it?

The ones who make the difference are those who work hard and get the ideas become real. 

Day by day, commited to their mission, their people and their projects, these people deserve the sucess that, sooner or later, they get.


**** Versión Española  / Versión inglesa arriba ***

Un antiguo jefe me dijo en una ocasión: "Ramón, sólo hay dos tipos de trabajadores: los que dicen lo que van a hacer ... y aquellos que realmente lo hacen".

Tan sencillo como esto: algunos venden ideas muy bien. Es, sin duda, una habilidad excelente. Las presentaciones de Power Point y un buen discurso lo soportan todo. 

No obstante, todos tenemos buenas ideas (de eso no hay duda). Y la pregunta (clave) es: "Si eso es lo que hay que hacer, ¿por qué no lo haces?"

Los que marcan la diferencia son aquellos que trabajan duro y hacen que las ideas se conviertan en una realidad. 

Día a día, comprometidos con su misión, su gente y sus proyectos, esta gente merece el éxito que, tarde o temprano, consiguen.

lunes, 18 de agosto de 2014

El último esfuerzo marca la diferencia

14 kilómetros corriendo. El objetivo está conseguido .... pero sería aún mejor si, tras terminar, hiciese una serie de abdominales (sí, de esas que duelen ...).

La presentación está lista. Llevo una semana preparándola. La he ensayado, todo está en su sitio ... pero sería aún mejor si le diese un último repaso antes de la reunión.

El informe está listo. Lo he revisado varias veces, he comprobado las cifras, no parece que sobre ni que falte nada ... pero sería aún mejor si le diese una última lectura con los ojos del jefe, o los del jefe del jefe, por si algo se me ha escapado.

Lo has pillado: ese último esfuerzo, ensayo, revisión ... marca la diferencia. 

Es justo lo contrario a lo que nos explicaron (recuérdalo) la primera vez que vimos el principio de Pareto: el 20% de tus esfuerzos te harán conseguir el 80% de los resultados.

Eso es así, y es cierto, SALVO cuando lo que quieras hacer es destacar de verdad. Ese 5% de esfuerzo final, que en pocas ocasiones hacemos, es lo que va a hacer que el 95% restante brille de una manera excepcional.

Si quieres resultados eficientes (resultados esperados, empleando los recursos mínimos), apúntate al principio de Pareto. No te va a ir nada mal. Seguro.

Si quieres marcar la diferencia, apúntate a la ley del 5% final: ese último esfuerzo (recuerda que es un esfuerzo porque cuesta mucho... pero mucho de verdad ....), ese último detalle, ... es el que dejará una sensación completamente diferente en tu público y/o en ti mismo.

Ese 5% es algo muy "de tu marca personal": hacerlo una vez está bien. Hacerlo de ver en cuando, mejor. Pero intentar hacerlo siempre, y conseguirlo, es lo que hace que tu marca personal tenga un (gran) valor.

No digo que sea fácil. Ni razonable. Pero, ¿te imaginas cómo sería todo si fuésemos la mejor versión de nosotros mismos?

miércoles, 13 de agosto de 2014

10 razones por las que alguien se gana el calificativo de líder.

He leído mucho sobre liderazgo. ¿Quién no?

Pero hoy quiero escribir sobre un líder de verdad, real. Un líder a quien casi de ninguno de vosotros conocéis, y que hoy se ha jubilado: Fernando.

¿Porqué creo que es un líder?

1.- No tenía un título rimbombante de director, vice-presidente ejecutivo, senior excecutive ..... pero sin embargo hacía que las cosas sucediesen en el mundo real, no en un power point. Ponerlo en una presentación es bastante más sencillo que hacer que pase en la realidad.

2.- Nunca le importó dirigirse a las personas "de alto rango" para contar su verdad sobre lo que tuviera que decir. Quien es débil con el fuerte, acaba siendo fuerte con el débil. Se podía equivocar, como todos, pero el trasfondo era de honradez aplastante.

3.- Siempre tenía una visión en mente. Un final al que llegar. Todo lo que empujaba, siempre apuntaba a la dirección final.

4.- Se implicaba al mil por cien con su tarea. Hasta el último día antes de su jubilación siguió implicado y comprometido. ¿Cuantos pueden decir lo mismo?

5.- Cumplía con sus compromisos, y perseguía incansablemente que los demás también cumpliesen con los suyos. Era un auténtico pitbull (el perro, no el que hace como que canta ....) persiguiendo que la gente cumpliese lo acordado, y le molestaba (en extremo) tener que ir recordando a los demás sus compromisos. Cuando alguien se compromete, se compromete. Punto.

6.- Sabía de lo que hablaba. Tenía un profundo conocimiento de su área y discutía (con cierta vehemencia) de lo que consideraba que tenía que ser correcto.

7.- Siempre supo ver el lado humano de las personas que trabajaban con él, anteponiéndolo al trabajo.

8.- Mostró (gran) respeto por quien respetaba a los demás, pero ni el más mínimo por los personajillos (trepas, advenedizos, interesados, chupasangres... y en definitiva, gente tóxica), con los que en trayectoria profesional, le tocó lidiar.

9.- Nunca eludió la responsabilidad de sus decisiones y sus acciones. 

10.- Y por último, tuvo el sentido del humor suficiente para "tomarse con filosofía" los reveses que el destino le puso en más de una ocasión.

Gracias por todo, y disfruta al máximo de tu nueva etapa en la vida. Me encantó trabajar contigo.

martes, 29 de julio de 2014

Cada problema tiene su solución.

He repetido este mantra una infinidad de veces: "Cada problema tiene su solución". "Cada problema tiene su solución". "Cada problema tiene su solución".

Muchas, probablemente, para autoconvencerme de que realmente había una solución, aunque siendo sincero, no tenía ni idea de cual era (en ese momento).

Bien porque el problema era muy complejo, bien porque el reto era de proporciones descomunales (en ese momento), el divide y vencerás siempre fue el principio de la solución: divide el problema en otros más sencillos, más manejables, más accesibles, .... y comenzarás a estar más cerca de la solución.

El iniciar el movimiento tiene su recompensa: el análisis es necesario, pero en un punto determinado, hay que hacer que pase algo. Que algo comience a moverse.

Los planes se han de escribir en arena, no en piedra. La adaptación es lo que hace sobrevivir a las especies.

Y al final, efectivamente, cada problema tiene su solución. Es "sólo" cuestión de encontrarla.

Cuando la solución llega, y funciona, siempre me queda la misma sensación: el reto no era ni tan descomunal, ni el problema tan complejo. Sólo fue la manera inicial de verlo.

En siete claves:

1.- Ten muy claro el porqué tienes que hacer algo con ese problema, o apuntar a conseguir ese reto.
2.- Dividelo reto en pequeños "trayectos" (otros dirían proyectos ....).
3.- Fija objetivos claros en cada uno de ellos.
4.- Mide el progreso.
5.- Comunica, comunica, comunica. Cuanto más, mejor.
6.- Persevera. Es el camino seguro al éxito.
7.- .. y cuando lo consigas, no te olvides de celebrarlo.

jueves, 24 de julio de 2014

"Quien se excusa por sus fracasos, debería de excusarse por sus éxitos"

Según el diccionario de la Real Academia Española se define:

Excusa: Motivo o pretexto que se invoca para eludir una obligación o disculpar una omisión.
Explicación: Manifestación o revelación de la causa o motivo de algo.

Las excusas me irritan. Mucho.

Ante un error, un retraso en un proyecto, un problema que surge como "daño colateral" de una acción, un despiste, ... se pueden (y deben) dar explicaciones. 

Has hecho algo, y eso te sitúa en un plano muy superior a los que no hacen nada. 

La cosa no ha salido como esperabas. La vida es así: no se puede acertar siempre. 

Explicas el porqué (lo que indica que estás implicado y has reflexionado sobre las causas), propones tus soluciones y te llevas la lección aprendida (con o sin reprimenda). 

Has crecido y avanzado. La próxima seguro que lo haces mejor.

Ahora bien, siempre puedes tomar otro camino: el de las típicas (y tópicas) excusas. ¿Te suenan algunas de las más comunes? 

"No tuve tiempo" 
¿y porqué no avisaste para intentar solucionarlo, poniendo más recursos?¿o quieres simplemente decir que fue una dejación de tus funciones? 

"Se me olvidó"
¿Bromeas?¿Con todos los cacharros que llevas encima que te avisan de todo lo pasa en el mundo en cada instante?

"Los otros no me dieron la información que necesitaba"
¿Insististe?¿cara a cara, o mandando un mail desganado?¿Levantaste, tan siquiera, el teléfono?¿fuiste un auténtico pitbull en busca de la información?

"Es que es muy complicado"
¿Seguro?¿Cuantos intentos has hecho por resolverlo?¿has pedido ayuda a otros?


Y la peor de todas: 
"Los otros también lo hacen y no pasa nada"
De momento ...


Jamás he escuchado que alguien se excusase ante sus logros: "Salió bien por puro azar", "Me lo han hecho los compañeros. Yo, ni idea", "Y mira que siempre dije que este proyecto fracasaría ...!!! Un milagro !!!". 

¿Y tu?¿Has escuchado algo similar?

La excusa deja muy mal parada a la persona que la utiliza, dado que muestra su: 

  • falta de coraje, para afrontar la realidad.
  • inmadurez, para analizar lo que ha ocurrido de manera profesional y sobre todo,
  • falta de respeto, ante quien tiene que escuchar la excusa de turno, perdiendo su tiempo. 


Mi sugerencia ante algo que ha salido mal, o simplemente, no como esperabas, es sencilla:

  1. Antes de nada, analizalo. A fondo. Con datos y hechos. Sin prejuicios.
  2. Da explicaciones sinceras. Con total transparencia. Te puedes equivocar, pero nadie dudará de tu profesionalidad y buena intención.
  3. Pide disculpas, si lo crees oportuno, por la parte que te toca.
  4. Propón tu solución al problema. Siempre hay alguna.
  5. Aprende del error. No te flageles. Lo interesante es la lección aprendida, no el error en si.

(Y el giro inesperado): Y si no te convence lo anterior ..., al menos ten imaginación suficiente para inventarte una buena excusa. La innovación siempre es de agradecer ... y mejor si logra arrancar una (son)risa.

martes, 22 de julio de 2014

"La amabilidad es como el aire de los neumáticos: no cuesta nada y hace más confortable el viaje"

En mi último viaje, tuve la ocasión de coincidir en el hotel con una camarera, francamente amable. En concreto, me explicó cómo llegar al centro de Amsterdam desde el hotel usando la red de tranvías de la ciudad, mientras me preparaba un buen caffe latte para comenzar la jornada. No era su obligación, ni iba a recibir ni un céntimo más de euro por esta pequeña explicación, que a mi me evitó algún que otro minuto en la cola de la (abarrotada) recepción.

Siempre es un placer toparse con ese profesional que, más allá de si está (o no) en la descripción de su puesto de trabajo, o de si su inmediato superior jerárquico la está (o no) observando, hace un poco más de por lo que estrictamente se le paga y además, con buenas maneras.

En contraposición, en otras muchas ocasiones (más de las que me apetece recordar), me he cruzado con gente que ni tan siquiera te devuelve un buenos días, o un formal gracias.


Parafraseando a Cruzalta, "la amabilidad es como el aire de los neumáticos: no cuesta nada y hace más confortable el viaje".

Ser amable siempre depende de ti. Es una opción personal. Si eres, o no, correspondido, es irrelevante. 


¿Mis razones por las que ser amable?


1.- Por tu marca personal. Hoy, más que nunca, la relevancia es clave. Tu marca personal es tu activo más valioso. Puedes decidir si quieres que a tu nombre, le asocien con este atributo (o el contrario). 


(Nota: Antónimos de "amable": "grosero", "antipático", "desagradable").

Tú decides. Siempre.  

2.- No cuesta nada. (Perdona que insista, pero es verdad. Es gratis). 

3.- Te resulta agradable la gente sinceramente amable y te gusta impactar de la misma manera en quien se cruza contigo. (Nota: si no es así, no es necesario que sigas leyendo ....)

4.- Y por último, más moscas atrae una gota de miel que un tonel de vinagre. Más temprano que tarde vas a necesitar algo de alguien. En esos momentos la otra persona recordará si eres de los que no responde ni a los buenos días ... o de los que siempre tiene un gesto agradable.




¿Y ahora qué? Unas ideas para pasar a la acción:

1.- Responde siempre. A tus correos electrónicos, a tus colegas, a tu familia, ... "No hay mayor desprecio que no hacer aprecio", dice el refrán.

2.- Envía todos los días tres notas de agradecimiento, escritas a mano por algo que sinceramente te agradó el día anterior. Hazlo todas las mañanas. Nada más llegar a tu oficina.Te garantizo que en un mes habrás impactado muy positivamente en más gente de la que piensas. ¿Cuántas notas así has recibido en el último mes? Ves como lo anterior no es muy frecuente ...

3.- Si te equivocas, pide sinceramente perdón. (¿Acaso crees que nunca te equivocas? Créeme: todos lo hacemos). El efecto va a ser positivo y demuestra tu madurez. Es duro, sí, pero la próxima vez tendrás la lección aprendida.

4.- Si no te corresponden, no te preocupes: recuerda que es tu marca personal lo que te importa, no la de otr@s.

5.- La práctica hace al maestro: practica, practica, practica. Siempre. En todo momento. Recuerda que se tarda toda una vida en ganar fama, y se puede perder en un instante.

6.- Muestra interés sincero por la opinión de los demás. No implica que vayas a cambiar la tuya, y además, demostrarás inteligencia.

7.- Se puede ser amable en conversaciones difíciles. De hecho, se debe. Lo cortés no quita lo valiente.

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Tu feedback me importa (y mucho). Me lo hagas llegar (o no), muchas gracias por tu tiempo.